El Pacto Verde de Euskadi recoge los objetivos de reducción de emisiones y de generación de energía renovable, pero no se limita a esos ámbitos, ya que nace como modelo económico con la industria y la tecnología como principales palancas, por lo que ciencia, tecnología, economía circular, industria, transición energética o la propia cadena de la alimentación se alinean con un mismo objetivo: el desarrollo justo y sostenible. Algunas de las líneas de trabajo, alineadas con los grandes principios de Pacto Verde Europeo, son las siguientes: Programas de apoyo a la agricultura ecológica y el producto KM0, Iniciativa contra el despilfarro alimentario, Apoyo al desarrollo rural y litoral y Relevo generacional en el sector primario. Buena prueba de esta labor es que Euskadi haya sido seleccionada por la Comisión Europea entre las cinco regiones destacadas por su trayectoria hacia la transición verde.